Ucrania

En febrero de 1946, en Ucrania Occidental, mediante la acción de las autoridades soviéticas, fué liquidada oficialmente la Iglesia Católica de rito griego (unionistas). En primer término fueron deteni­dos todos los obispos unionistas con el metropolita de

Lvov Josef Slipiy a la cabeza. Se convocó anticanóni­camente un concilio de la Iglesia, en el cual no tuvo participación ningún obispo de la Iglesia unionista, sino solamente algunos sacerdotes vendidos a las autoridades así como ciertos laicos, representantes presuntamente elegidos por los creyentes. Ese conci­lio (sobor) decidió la incorporación de la Iglesia Católica de rito griego en la Iglesia Ruso Ortodoxa. Las fuentes soviéticas presentan este acto como una decisión adoptada por el pueblo creyente, aseverando descaradamente que no han quedado creyentes fieles a la unidad con la Iglesia Católica Romana.

De que se trata de una soberana mentira, lo testimonian los hechos acaecidos luego del 35 aniver­sario de la "incorporación", solemnemente conmemo­rado por la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Aunque luego de la "unificación" todas aquellas parroquias unionistas que no se avinieron a "unirse" con la Iglesia Ortodoxa perdieron oficialmente su registración y sus iglesias fueron consideradas como cerradas, empero hasta los presentes días en Ucrania Occidental todavía se mantenían numerosas iglesias sin registro oficial, cuyas llaves estaban en poder de los creyentes, y en donde ellos se reunían para la oración en común durante la época de las grandes festividades. Los sacerdotes unionistas que actuaban clandestinamente, para no ofrecer pretextos de una clausura definitiva, omitían celebrar en los templos. Lo realizaban comunemente en las viviendas priva­das, mientras que los propios creyentes seguían rezando en las antiguas iglesias. A través de esos 35 años, los fieles de esas parroquias recolectaban incesantemente firmas bajo exposiciones, que presen­taban luego en las oficinas de los delegados del Soviet de Religiones en Lvov, Kiev y Moscú, solicitando se registrasen sus comunidades, empero nunca lograban nada y la situación no variaba.

Este verano, tras el vergonzoso "jubileo" del 35 aniversario y el XXIV congreso del Partido, la situación comenzó a cambiar, pero no hacia el lado favorable. Que testimonien los hechos:

Los unionistas del pueblo de Zavadov, raion de Strijsk, durante 23 años escribieron permanente­mente solicitudes a las oficinas gubernamentales, a fin de que se registrara su comunidad y su iglesia. Firmaban estas solicitudes entre 200 y 300 personas. En marzo de 1981, los representantes de los fieles de Zavadov llevaron otra de estas solicitudes al delegado del SAR en Moscú. Fueron recibidos por el empleado Tarasov de ese establecimiento, que se mostró sumamente amable, les palmeó las espaldas y los animó: "Muy bien, muy bien, vosotros tenéis derecho a poseer vuestra iglesia". Sin embargo, los resultados de esas melosas palabras se demostraron al regresar. El "buenito" de Tarasov había telefoneado a los lugares de trabajo de los delegados de los creyentes, para que se tomaran medidas ... Y aunque todos los delegados habían obtenido francos oficiales para realizar el viaje, se iniciaron represiones a su vuelta — deliberaciones en las reuniones, traslado a trabajos inferiores. El 22 de marzo se efectivizó una serié de represiones.

1) Los agentes de las autoridades y la milicia del raion de Strijsk arrebataron de la iglesia de Zavadov sus implementos litúrgicos, tapiaron la puerta princi­pal de la iglesia, fijando una inscripción proclamando que ya no era más un templo, sino un museo.

2) Similar suerte le tocó a la iglesia de Gai Verchnii raion de Drogobich.

3) En Lvov fueron detenidos dos jóvenes sacer­dotes unionistas recientemente consagrados: Román Esip y Vasil Kavacev,que atendían clandestinamente a los fieles de estas parroquias.

La clausura de las iglesias de Zavadov y Gai Verchnii, resultó ser solamente el prólogo de una intensa oleada de represiones.

El 26 de abril los católicos de rito griego celebraban la Pascua de Resurrección. La más intensa oleada de represiones gubernamentales asoló en vísperas de la Pascua — el Jueves Santo, el Viernes Santo y el Sábado Santo. Los representantes del gobierno y de la milicia de los raion atacaron a las iglesias unionistas aún no clausuradas y a los fieles allí reunidos. En el raion de Sambor fueron atacadas las iglesias de Podgaichiki, Susolovi y Jlopchiki.

La iglesia de Podgaichiki fué atacada dos veces. En la primera oportunidad la iglesia estaba repleta de fieles, por lo cual los atacantes se alejaron a la espera de que parte de la gente se retirara, volviendo a atacarla por la tarde. Esta vez tuvieron éxito: sacaron del interior del templo los cuadros religiosos, los sustituyeron por retratos que habían llevado, cerra­ron con llave la iglesia, y anunciaron que desde ese momento se convertía en museo. Los milicianos estuvieron cazando a la gente que intentó rescatar los cuadros sagrados arrojados, entre ellos a un joven retornado del ejército quién, por oponerse a los milicianos, fué castigado con 15 días de arresto.

En la iglesia de Susolovi también encontraron a gran cantidad de personas, por lo cual tras amenazar de que la reunión de los creyentes era ilegal y su iglesia les sería quitada, se retiraron. Por cuanto la gente permaneció de guardia en el templo, no se atrevieron a atacarla por segunda vez.

En la mañana de Pascuas de Resurrección fué atacada la iglesia de Dolgoluk del mencionado raion de Strijsk. Los creyentes se reunieron para la oración nocturna y cerraron la puerta con llave. Los repre­sentantes del gobierno y de la milicia, llegaron en 10 máquinas (los habitantes de Dolgoluk se quejan por que en caso de necesidad ellos muy difícilmente consiguen una máquina) y violentaron la puerta de la iglesia. Se inició una pelea con los creyentes. El templo fué clausurado.

En el raion de Gorodok, en las vísperas de Pascuas, fueron atacadas las iglesias de Tuchapi, Ritiatichi, Mshana y Drosdovichi.

En la iglesia de Tuchapi, durante las fiestas religiosas se reúne muchísima gente para orar: los espías gubernamentales siguen a los creyentes más activos, luego son citados por el raion y castigados con multas en dinero. En vísperas de Pascuas, la iglesia de Tuchapi fué atacada por 30 milicianos que la clausu­raron. Por su actividad en las celebraciones religiosas ilegales fué condenado a 50 rublos de multa el inválido de la Gran Guerra Patria — Dorosh. Su pensión es sumamente exigua, por lo cual la multa se le torna en grave perjuicio material.

Las llaves de la iglesia de Mshana habían sido quitadas con anterioridad, por cuya causa la gente se reunió en vísperas de Pascuas en el cementerio adjunto a la iglesia. La milicia rodeó el cementerio, lanzó cohetes al aire, golpeó a 15 creyentes de los que se encontraban en el cementerio, entre ellos a un anciano.

La iglesia de Drosdovichi fué atacada por la mañana, cuando la gente se hallaba en sus ocupacio­nes. Los representantes del gobierno forzaron la puerta de la iglesia, rompieron todo lo de su interior, y posteriormente clavaron la puerta.

En el raion de Iavorovsk fueron atacadas las iglesias de Kamen-Brod y de Muzhklovichi.

En Kamen-Brod los irruptores encontraron la iglesia colmada de gente, tras amenazar que la iglesia sería clausurada, se retiraron. Más tarde atacaron la finca de una activa unionista. No la hallaron en casa, y luego del allanamiento lesionaron a una hija adoptiva.

Los irruptores llevaron a la iglesia unionista de Muzholovichi un pope ortodoxo proponiendo que lo aceptaran; caso contrario les quitarían la iglesia. Los fieles se negaron a aceptar el pope ortodoxo. Por cuanto eran sumamente numerosos los reunidos, no se atrevieron a clausurar el templo.

En el raion de Peremyshliani fueron atacadas las iglesias de Volkov y Mereshchov.

En Volkov los fieles se reunieron el Viernes Santo por la noche en la iglesia para honrar el sepulcro de Cristo. Temiendo las provocaciones, se encerraron con llave. Los atacantes forzaron la puerta de la sacristía, aterrorizaron a los fieles reunidos en la iglesia realizando un allanamaiento en busca de un sacerdote oculto por no estar registrado oficialmente.

Los atacantes que irrumpieron en la iglesia de Mereshchevi amedrentaron a los creyentes. Entre los concurrentes se encontraba el jefe de brigada del koljose, que fué despedido de su empleo por partici­par en oficios religiosos ilegales.

En las vísperas de Pascuas, la milicia también se presentó ante los templos ortodoxos con permiso oficial, pero allí se contentaron con verificar que no hubiera niños participando. Durante las grandes festividades, comunmente ante los templos ortodoxos andan invidiuos "adornados" con brazaletes rojos que detienen a los niños que son llevados a la iglesia, y en algunos lados detienen hasta a los jóvenes, jactándose de querer "salvaguardar" el oficio religioso de los "pervertidos".

En esa misma época, los sacerdotes unionistas que actúan no oficialmente, conocidos por las autoridades, fueron citados por las instituciones de la Seguridad, donde se les amenazaba con arrestos, si alguno tuviera el atrevimiento de celebrar los oficios pas­cuales.

En Lvov, se realizó un allanamiento en lo del sacerdote Gegelsk, quitándosele los elementos litúr­gicos y los ahorros monetarios.

En Ritiatichi (raion de Gorodok) fué atacado y golpeado el R. P. Griniank, mientras se dirigía a suministrar el Sacramento a un enfermo. El R. P. Grinianka, luego de ello, fué debatido en juicio amistoso en la fábrica de Lvov donde trabaja.

En Dragobichi se realizó un allanamiento en lo del R. P. Grynchishin, tomándosele todos los elementos religiosos, sus ahorros pecuniarios, y hasta adornos infantiles.

Antes de Pascua de Resurrección se llevó a cabo una campaña de intimidación, para que la gente no se atreviera a participar en los oficios religiosos pas­cuales.

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¡Lituano, recuerda!

Petras Plumpa, Antanas Terleckas, Ona Vitkaus­kaite, Sergiejus Kovalovas, Julius Sasnauskas, Gene Navickaite, Balys Gajauskas, Anastazas Janulis, Jadvyga Stanelyte, Viktoras Petkus, Vytautas Skuo­dis, Vytautas Vaičiūnas, Petras Paulaitis, Povilas Pečeliūnas, Mečislovas Jurevičius, Algirdas Statkevicius, Gintautas Iešmantas y otros, llevan los grilletes, del cautiverio, para que tú puedas vivir y creer libremente!